Vida

¿Cómo escribir sobre la Vida si es todo lo que he experimentado? ¿Puedo realmente ser objetivo? ¿Tomar distancia, separarme, de mi existencia por un minuto o dos y describir que es la existencia? Por otro lado, ¿puedo realmente seguir mi camino evitando intentar describir a la Vida?

Cuando escucho música sublime, cuando miro paisajes coloridos (o caras), cuando una dulce voz toca mis oídos, me pregunto. Me pregunto ¿quién es el pintor? Me pregunto ¿quién pintó a quien originó la voz , quién pintó los colores, las notas de una melodía…? ¿Quién me pintó a mi? Creo que la Vida lo hizo. La Vida no puede evitar el expresarse a sí misma. Se expresa todo el tiempo, sin parar. Se expande, se replica a sí misma. Se comunica, irradia, puede tornarse intensamente gozosa o insoporablemente abrumadora. ¿Tiene alguna preferencia? Creo que la Vida no tiene preferencias, otra que ser, existir, proliferar. Puede crear o destruir en su impulso. Puede verse como creciente caos o como orden progresivo.

¿Es la Vida personal? ¿Es mi vida realmente mía? ¿Puedo llamar a mi vida por mi nombre personal? Quien sabe… daré mi mejor intento: pienso que la Vida no es personal. Pienso que fluye a través de mis venas, que hace latir a mi corazón, sin embargo, no es mía ni soy yo. Viaja en paralelo a mi consciencia individual, alimenta que yo pueda existir pero sin ninguna preferencia o agenda. ¡Espera! ¿No se acerca esa descripción a lo que muchos han definido como Dios? Quizás. Para mi ésto es la Vida y no se asemeja a una definición de Dios. Mi intento no es de describir a Dios, o a la espiritualidad, o a algo religioso. Al observar la Vida, veo tanto más, un milagro y una omnipresencia mucho más allá de las pequeñas personalidades de índole humano que le hemos endosado a Dios. La Vida toda es un dar, un fluir, en incondicionalidad… quizás si se asemeja a otra palabra: Amor. ¿Puede la Vida ser Amor y el Amor ser la Vida? Una madre que da nacimiento a un niño ama la nueva vida.

La Vida ama dar Vida. La Vida es Amor. El Amor es Vida.